Apio
(Apium graveolus)
Hace 400 años el apio se consideraba purificador de sangre, pero ya en el siglo XVII se utilizaba como alimento, pertenece a la familia de las Umbelíferas. Requiere un clima fresco estable, suelos ricos en materia orgánica (HUMUS) bien drenados y bastante agua, en regiones áridas son necesarios los riegos frecuentes, las temperaturas más propias para su desarrollo oscilan entre los 15°C y 18°C si la temperatura es de 24°C en adelante la germinación se reduce o cesa del todo.
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