![]() |
||
|---|---|---|
|
|
¿Cuánta gente tiene el sueño de crear un huerto, por pequeño que sea, y no sabe cómo ni dónde hacerlo? ¿Cuánta gente desea conocer el placer y la satisfacción de saborear una verdura que ha crecido bajo sus cuidados y no encuentra el lugar idóneo para ello?
Normalmente, la primera limitación que encuentra el neófito es el espacio: ¿Si vivo en un apartamento dónde voy a plantar unas tomateras?, se pregunta. En realidad, si existen ganas y voluntad surgen muchas opciones y seguro que alguna de ellas se ajusta a las posibilidades de cada uno.
Hoy en día el
desarrollo de un pequeño huerto lo podemos asociar más con
el ocio que con la propia necesidad. Muchas personas desean
disfrutar con un hobby adicional cuidando sus plantas y
permaneciendo en contacto constante con la naturaleza.
Si tienes la suerte de vivir en una casa de estas características puedes reservar una parte del jardín o del patio para el cultivo de verdura y hortalizas. Además el huerto no tiene porqué perder el carácter ornamental del jardín sino que introduce un aspecto decorativo diferente. Digamos que será un jardín comestible
La mayoría de los apartamentos tienen una terraza o unos balcones. En ellos puedes colocar unas jardineras o macetas grandes y probar plantando unos tomates, unos chíncharos, unas cebollas, chiles o hierbas aromáticas como, cilantro, albahaca, perejil, pápalo, epazote, manzanilla, orégano etc. Lo importante es experimentar con diversos tipos de verdura teniendo en cuenta la orientación del balcón o terraza y el clima de la zona.
Muchos
colegios o aulas de educación ambiental los están
potenciando para que los alumnos aprendan el cultivo de
plantas comestibles. Se trata de una actividad lúdica y
educativa que acerca a los alumnos a la tierra y a la
naturaleza. Además de disfrutar y saborear las cosechas
pueden aprender el oficio del horticultor desde temprana
edad.
¿Disponemos de
terreno llano? ¿De cuanta superficie podemos disponer?
¿Disponemos de agua suficiente durante todo el año? ¿De
cuanto tiempo disponemos para dedicar al huerto familiar?.
Todas estas preguntas y cuestiones se deben plantear antes
de empezar. Plantearse todo esto a medio camino suele llevar
al fracaso del huerto.
En general el mejor emplazamiento para el huerto es en una parte del jardín bien soleada, bien aireada y bien drenada.
Los emplazamientos donde hay tendencia a encharcamientos y
donde no corre el aire son ideales para el desarrollado de
enfermedades de todo tipo y para la invasión de plagas.
En suelos
ligeros y arenosos, se efectuará una aportación copiosa
de materia orgánica (Abono
de Borrego Enriquecido )
Este último
caso se recomienda en huertos de pequeñas dimensiones (10-20
m2).
|
|