La guía de Jardín HAPPY FLOWER, ha sido elaborada pensando en las necesidades de nuestros clientes, para que, de una manera clara puedan conocer acerca del cuidado de sus plantas, árboles y jardines, y así hacer uso óptimo de nuestros productos obteniendo los mejores resultados.

 

Preparación del   " Caldo bordelés "

     

Siempre que se trata de proteger las plantaciones de árboles frutales contra enfermedades criptogamicas, distintas especies de hongos parásitos y otras afecciones parecidas, nos acordamos del clásico "caldo bordelés".

Es común que todos los que tienen a su cargo el cuidado de estas plantaciones cuando llega la época propicia, preparan la común lechada de cal con otros agregados cuyos resultados no siempre conocen sino por referencias, mientras que otros se deciden por el caldo bordelés.

Lo más práctico para esta profilaxis y lo más seguro también, parece ser el mencionado caldo que por la acción enérgica y microbicida del sulfato de cobre combinado con la lechada de cal es preferible sobre otros preparados.

Aunque el sulfato de cobre comercial por origen electrolítico tiene un alto grado de pureza, es en realidad un sulfato ácido de cobre y no un sulfato neutro como nos convendría. Esto no impide para que en la proporción que lo usamos, sea benéfico para las plantas.

El uso del caldo bordelés no cura las partes de la planta ya atacada pero como destruye el hongo, impide que la afección se propague a otras partes sanas.

Como la fórmula del caldo bordelés es una sola advertimos que no deben variarse caprichosamente las proporciones de sus componentes, pues podría resultar perjudicial para algunos árboles.

La preparación de la fórmula clásica del caldo bordelés es la siguiente, se disuelve de 500 g a 1 Kg de sulfato de cobre en 100 L de agua, aparte se prepara una lechada de cal con 3 Kg de la misma; luego se vierte esta última sobre la mezcla de sulfato de cobre sin dejar de revolver. Se le puede agregar 200-250 g de azúcar para que tenga más adherencia. 

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